03 septiembre 2007

Nueva epidemia ataca a los delfines mediterráneos


En el verano de 1990 comenzaron inexplicablemente a llegar cadáveres de delfines a las playas de Valencia. Semanas más tarde empezaron a aparecer en las de Cataluña mientras que en las de Valencia aumentaba el número. Al final del verano eran en total 83 delfines recogidos en las costas españolas. Pero sospechosamente estaba ocurriendo lo mismo en otras costas mediterráneas como en Francia e Italia, subiendo esta cifra a más de 1.000 cadáveres encontrados en las playas. Durante el verano de 1991 volvieron a aparecer diversos casos en las costas de Túnez a Turquía.

Tras diversos estudios y análisis de los cetáceos muertos se descubrió que estaban afectados por un virus, denominado Morbilli virus. Este virus no afecta a los humanos, pero sí a varias especies de cetáceos.

17 años después la epizootia se repite: ya han aparecido varios ejemplares muertos en las playas siguiendo los mismos pasos que años antes.

Este virus, según el director del Instituto de Sanidad Animal de Las Palmas, es el mismo que causó la muerte de los calderones tropicales durante el invierno y que el ocurrido en los años 90. Este virus es similar al moquillo, activándose sobretodo en verano, provocando deficiencias en el sistema inmunológico, causando lesiones multiorgánicas. La única forma de atacar al virus es inoculando una vacuna eficaz a los cetáceos, siendo esto muy difícil al tratarse de animales salvajes.

Tras la crisis de los años 90 se comprobó diez años después que la especie de delfín listado, la más afectada, se había recuperado y que no había vuelto a aparecer el virus en el Mediterráneo en ese tiempo, debido probablemente a que los ejemplares supervivientes se habían inmunizado. Pero parece ser que una nueva generación no inmunizada está siendo atacada.

Si se comparan las muertes ocurridas en la primera epizootia y en la que está ocurriendo en la actualidad, las muertes por el momento son mucho menores (83 en los 90, frente a los 33 por el momento en 2007). Este dato se puede tomar de dos formas: de forma positiva o negativa. Positiva si el virus es menos agresivo y por eso afecta menos a los delfines y otros cetáceos, o negativa si es porque la población de delfines listados en el Mediterráneo ha disminuido.

Esperemos que la población no haya disminuido y podamos seguir viendo a estos cetáceos en nuestros mares y costas, pero vivos.

El próximo año 2008...Año de la rana

Muchos grupos de animales que existen en la actualidad están en peligro de extinción, entre ellos se encuentran los anfibios. Por medio de grupos conservacionistas apoyados por el naturalista David Attenborough, se ha convocado el próximo año 2008 el año de la rana.

Estos anfibios se encuentran en peligro de extinción debido a la pérdida de su hábitat natural y por consecuencia del cambio climático. Se prevee que en los próximos años podrían desaparecer la mitad de las especies de anfibios, lo que supondría una extinción masiva comparable con la de los dinosaurios.

En esta capaña están incluídos los zoológicos, ya que muchos de ellos poseen en sus instalaciones grupos de ranas y otro tipo de anfibios. Por ello, se quiero constituir un fondo millonario para promover diversos proyectos en beneficio de los anfibios, como pueden ser la mejora de las instalaciones para estos en parques zoológicos.

Osos panda en el Zoo de Madrid

Tras su experiencia con el parto de Chu Lin y sus progenitores, el Zoo Aquarium de la Casa de Campo de Madrid dispondrá a partir del 8 de septiembre de 2007 dos nuevos ejemplares: Bing Xing (un macho de 7 años) y Hua Zuiba (hembra de 4). Estos dos nuevos inquilinos han sido cedidos por las autoridades chinas a los reyes de España, y que estos los han puesto en manos del zoo.

Se trata de una pareja joven que acaba de alcanzar la madurez sexual, por lo que la prioridad del zoológico será esa: reproducir a los osos para ayudar a recuperar el número de osos, ya que se encuentra en peligro de extinción. Esto será relativamente complicado, ya que el celo de las hembras de esta especie sólo ocurre durante 4 días al año, lo que supone una dificultad. Por consiguiente, según fuentes del zoológico, si no se lograse la reproducción se intentaría la reproducción asistida.

Para la llegada de los osos, el zoo de Madrid ha tenido que adaptarse lo máximo posible al clima típico de los bosques de bambú del sur de China. Para ello utilizarán la anterior instalación habitada por Chu Lin, pero al ser dos ejemplares han tenido que agrandarla. Las instalaciones constan de dos grandes praderas ataviadas con troncos y superficies para que la pareja se sienta como en casa. La instalación central estará climatizada para que en verano, con el calor seco propio de la capital, los osos puedan sobrellevarlo de la mejor manera. Para ello se ha utilizado toda la tecnología de la que el parque zoológico disponía.

Los osos panda no son omnívoros como sus demás congéneres, ya que sólo se alimenta de las hojas y brotes de bambú. El bambú está constituido en su mayor parte por fibra, por lo que necesitan comer unos 30kg diarios, un tercio de su peso, para lograr extraer nutrientes. Por ello, el zoológico ha empezado a cultivar este vegetal por el parque para poder alimentarlos, aunque no será suficiente y se tendrá que traer de fuera.

30 agosto 2007

Especies de árboles en contra del cambio climático

Ya se sabía que los árboles absorben dióxido de carbono, principal componente gaseoso de la contaminación del aire, pero un estudio realizado por la Universidad de Sevilla aporta datos concretos sobre la cantidad de CO2 que cada especie absorbe.

Esto puede ser utilizado para atacar al problema del cambio climático en ciudades ya que, por ejemplo, el pino carrasco absorbe alrededor de 49.000kg de CO2 al año. Hay algunas especies de árboles más eficaces que otras, como es la melia que es la más eficiente pudiendo absorber el dióxido de carbono emitido por unos 1.000 coches mientras que los olmos sería de alrededor de 130.

Estos datos se podrían utilizar en las nuevas construcciones de calles, utilizando la especie de árbol que más se ajuste a la previsión de emisiones que podría haber en esa calzada, pudiendo utilizar la melia para calles muy concurridas u otro tipo de especies menos absorbentes de dióxido en calles peatonales.

En la ciudad de Madrid es muy común el plátano de sombra en sus calles, pudiendo no ser el más adecuado (considerando el consumo de CO2) para todo tipo de calles. El ayuntamiento de Madrid en la actualidad está realizando una campaña de renovación del arbolado de sus calles, acondicionando los alcorques en mal estado e incrementando la biodiversidad de los árboles. Con la aplicación que está disponible en la web del ayuntamiento, se puede mirar la especie y el estado de cada árbol de las calles de Madrid y se puede solicitar la sustitución de un árbol o tocón en mal estado.

07 agosto 2007

Los aditivos alimentarios

Un sándwich de jamón y queso, un refresco de cola, patatas fritas, una lata de atún, etc. En la mayor parte de los alimentos que ahora nos podemos encontrar en el supermercado contienen los llamados aditivos.

¿Qué son los aditivos? En España se considera aditivo a las sustancias añadidas de forma intencionada a los alimentos para mejorar su conservación y sus propiedades físicas, sabor, apariencia, etc., pero que no aumentan el valor nutritivo de dicho alimento.

Es una parte importante del alimento, por lo que está debidamente controlado por las instituciones para el cumplimiento de la legislación vigente. Por lo tanto, si se quiere añadir un aditivo a un alimento tiene que cumplir unas determinadas normas de uso:
- Utilizarlos sólo si son necesarios.
- Usarlos en condiciones de pureza.
- Que se puedan identificar análisis químicos sencillos.
- Que no supongan un peligro para la salud.
- Respetar las
dosis diarias aceptables.
- Ser un aditivo permitido según la legislación vigente.

Para saber si el alimento que vamos a consumir tiene algún tipo de aditivo, hay que fijarse en la etiqueta, en la parte de ingredientes. Se distinguen por su nomenclatura, que es la letra “E” seguido de un número (E-621). Esta codificación indica, aparte de tratarse de un aditivo, que está regulada por la Unión Europea y que, por consiguiente, tienen un gran control. También se puede encontrar en ve de la codificación con la letra “E” su nombre científico. En la parte del etiquetado de los ingredientes, el orden de estos significa la concentración que tienen en el producto. Por lo tanto, si un aditivo está delante de algún otro ingrediente quiere decir que está en mayor cantidad.

Estas sustancias se dividen en distintas clases, como son los que modifican las características organolépticas (el color, sabor y el aroma), los estabilizantes de características físicas y modificantes de la textura (emulgentes, emulsionantes, gelificantes, antiespumantes, antiaglutinantes, endurecedores, humectantes, anticristales, acidulantes, alcalinizantes y neutralizantes), los que inhiben la alteración del alimento (químicos y biológicos) y los correctores y mejoradotes (mejoradotes de la panificación, correctores de la vinificación y los reguladores de maduración).

A los aditivos no se les puede considerar ni buenos ni malos, sólo se le puede denominar así según la concentración de dicho aditivo en un alimento, lo que le puede llegar a ser perjudicial para la salud. A veces hay un rechazo a dichas sustancias debido a que con ellos parece que se da una imagen del alimento que no es la propia, ya que se puede vender con mayor calidad que la que tiene si se modifica el aspecto. También se puede considerar que existe un engaño pues se puede utilizar potenciadores del sabor para rebajar la cantidad de fruta en yogures o en los sobres de sopa.

Pero no todo es malo, ya que con los aditivos se alarga la vida del alimento y se asegura muchas veces la ausencia de algún tipo de contaminación en el alimento. En la antigüedad ya se hacían determinados tratamientos para que se pudiesen conservar en épocas de escasez de alimento, como puede ser el salazón, el ahumado, la desecación, o hasta la uperización de la leche. Aún en día se siguen usando estos métodos para alargar las posibilidades a los alimentos, y se ha dado un paso más con el descubrimiento de los aditivos.

Los aditivos pueden ser de origen natural o elaborados en laboratorios. Tanto uno como otros han dado algún problema de alergia en personas con alguna intolerancia alimentaria.

Cada aditivo tiene una función específica por la que se añade al alimento:
Colorantes: se añade para mejorar el aspecto y que sean más apetecibles, o en algunos casos que durante el proceso de elaboración ha perdido su color. Este tipo de aditivos no es realmente necesario en los alimentos, y da la sensación que con su utilización se está tapando la mala calidad de dicho alimento.
Edulcorantes: se utilizan para dar sabor dulce a ciertos alimentos sin azúcar aptos para diabéticos, o a productos bajo en calorías o light.
Potenciadores del sabor: se usan en productos de sabores fuertes y concentrados.
Estabilizantes y emulsionantes: sirven para elaborar mezclas de agua con grasa que de forma natural es imposible mantener.
Espesantes/gelificantes: sirve para aumentar la viscosidad o para espesarlo.
Acidulantes: modifican la acidez del alimento retrasando la aparición de hongos y bacterias.
Antimicrobianos: protegen contra los microorganismos nocivos para los humanos que alteran los alimentos y causar intoxicación alimentaria.
Antioxidantes: se utilizan en los alimentos grasos para que no se pongan rancios y para que las vitaminas liposolubles no se oxiden.

Si se quiere evitar el consumo de todo tipo de aditivos, lo más recomendable es consumir productos ecológicos, ya que son los únicos que garantizan su total ausencia.

06 agosto 2007

Asesinados cuatro gorilas de montaña en el Congo

Aparecen tres hembras de gorila de montaña y un macho de espalda plateada asesinados por disparos en el Parque Nacional de los Virunga, en la República Democrática del Congo. Fueron encontrados por los miembros de Conservación del Parque en una inspección rutinaria de la zona, y en una zona donde ya habían ocurrido hechos similares con anterioridad.


Esta especie cuenta con tal solo 700 miembros que viven únicamente en libertad, por lo que su conservación es crucial para su supervivencia. Estos cuatro gorilas pertenecían a un grupo de gorilas que viven en una zona muy visitada por turistas, lo que aporta grandes beneficios económicos a las comunidades locales.


El macho era un macho alfa, es decir, un miembro que ocupa un rango de liderazgo y que con su ausencia, el grupo al que pertenecía podría disgregarse, ya que era el miembro que los mantenía unidos, y provocar grandes consecuencias para el grupo. Tras conocer la masacre de estos cuatro gorilas, se buscaron a los otros miembros para conocer los daños provocados por este suceso. Por el momento, seis de ellos están a salvo, pero una hembra con su cría están en paradero desconocido.


Tras este suceso, los miembros de control de la especie han incrementado su presencia durante las 24 horas, teniendo apoyo del ejército congoleño. Aún se está investigando cuáles han podidos ser los causantes de estos asesinatos y cuál sería el móvil, ya que se cree que han podido ser miembros del Reagrupamiento Congoleño para la Democracia, ya que en la ocasión anterior, se encontró uno de los gorilas muertos en la letrina de uno de los campos de los rebeldes.

Campaña contra las bombas de Greenpeace

La organización ecologista Greenpeace, en su protesta contra las bombas, ha organizado distintos eventos para acercar su protesta a todos los ciudadanos.

Para ello, piden la colaboración de todos para realizar una pirámide de zapatos, para recordar así a los cientos de personas que quedan mutilados tras una explosión de una bomba de racimo.

Para colaborar con tus propios zapatos, hay que enviarlos, antes del 1 de septiembre, a la sede de Greenpeace: C/ San Bernardo 107 1º, CP 28015 Madrid.

Luego, podrás ver entre una gran pirámide de zapatos los tuyos! Esta exposición se llevará a cabo con la colaboración del Círculo de Bellas artes, que los expondrá junto con otras
actividades, del 11 al 16 de septiembre.